Una vez escuché a alguien decir que no existe ninguna razón para preocuparnos por los problemas. Y lo demonstraba haciendo dos preguntas muy sencillas:— ¿Tu problema tiene solución? ¿Sí? Entonces, ¿por qué preocuparte?— ¿Tu problema no tiene solución? ¿No? Entonces, ¿de...