No vivan más en la vanidad de sus pensamientos

Una niña pensando. Efesios 4:17

Margaret Tacher, ex primer ministra del Reino Unido, dijo una vez: “Cuida tus pensamientos porque se convierten en palabras. Cuida tus palabras porque se convierten en acciones. Cuida tus acciones porque se convierten en hábitos. Cuida tus hábitos porque se convierten en tu carácter. Cuida tu carácter porque se convierte en tu destino”.

Su frase me parece muy interesante y estoy de acuerdo con ella. Al mismo tiempo, veo que todo comienza en nuestros pensamientos. A menudo subestimamos el poder que nuestros pensamientos tienen sobre nuestras vidas y los resultados que alcanzamos. T. Harv Eker, autor de “Secretos de la mente millonaria” también dijo: “Los pensamientos conducen a los sentimientos. Los sentimientos conducen a las acciones. Las acciones conducen a los resultados”. Nuevamente, todo comienza en nuestros pensamientos.

Nadie puede saber lo que piensas. Sin embargo, cualquiera puede alimentar tus pensamientos. La gran pregunta es, ¿cómo alimentas tu mente? ¿Con quién hablas, qué lees, qué miras y a dónde vas? Todas estas cosas alimentan tu mente y pensamientos. Y tus pensamientos determinarán cómo actúas.

Vivimos tiempos que han puesto a prueba cada uno de nuestros pensamientos. ¿Qué está pasando en tu mente ahora mismo? ¿Qué has estado pensando sobre la situación y el momento en que vivimos? ¿Son pensamientos de derrota, de persecución, de odio? ¿O son pensamientos de oportunidad, logro y crecimiento?

Oración: Señor, siempre quiero alimentar mi mente con buenos pensamientos, porque sé que mis acciones serán de acuerdo a lo que pienso. Amén!

Versículo base: “Así que les digo esto y les insisto en el Señor: no vivan más con pensamientos frívolos como los paganos.” (NVI) Efésios 4: 17.

Loading

Compartilhe:

Adicionar um Comentário

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *