“Sí, pidan cualquier cosa en mi nombre, ¡y yo la haré!”

Hay versículos en la Palabra de Dios que contienen promesas tan increíbles, pero al mismo tiempo tan poco vividas, porque nos falta entendimiento y disposición para vivirlas. Uno de ellos está en Juan 14:14:
“Sí, pidan cualquier cosa en mi nombre, ¡y yo la haré!” (Juan 14:14, NTV).

Es una declaración fuerte, directa, sin rodeos. Pero en la práctica, muchos no experimentan esta promesa. Y el problema no está en Dios… está en nosotros.

Jesús no hablaba de pedidos aleatorios o desconectados de la voluntad de Dios. Pedir en su nombre no es una fórmula, es una vida alineada con quién Él es. Su nombre representa carácter, naturaleza y propósito.

Cuando no hay rendición, cuando no hay entrega, cuando no hay transformación, nuestros deseos siguen siendo nuestros. Entonces pedimos cosas que no tienen relación con la voluntad de Dios.

La Biblia lo explica con claridad: “Aun cuando se lo piden, tampoco lo reciben porque lo piden con malas intenciones: desean solamente lo que les dará placer.” (Santiago 4:3, NTV). El problema no es solo pedir… es desde dónde estamos pidiendo.

Por eso, antes de cambiar circunstancias, Dios trabaja el corazón. Antes de responder oraciones, alinea deseos.

Cuando hay una rendición real, algo cambia dentro de nosotros. Nuestros pedidos dejan de girar en torno a nosotros y empiezan a reflejar el corazón de Dios. Como dice la Escritura: “Deléitate en el Señor, y él te concederá los deseos de tu corazón.” (Salmos 37:4, NTV). No significa que Dios concede cualquier deseo, sino que transforma el corazón hasta producir los deseos correctos.

Vivir Juan 14:14 no se trata de pedir más… se trata de vivir diferente. Es tener un corazón rendido, una mente renovada y una vida alineada con Dios.

La promesa sigue siendo verdadera. El desafío está en nuestra disposición de vivir lo que implica. Cuando hay entrega, hay alineación. Cuando hay alineación, hay respuesta.

Lo que pides revela quién eres. Y cuando el corazón está alineado con Dios… los pedidos también lo están.

Oración: Señor, transforma mi corazón para que mis deseos estén alineados con los tuyos. Enséñame a vivir en entrega, renuncia y obediencia. Que mis oraciones no sean solo palabras, sino la expresión de una vida rendida a Ti. Quiero vivir lo que Tu Palabra promete. En el nombre de Jesús, amén.

Versiculo del dia: “Sí, pidan cualquier cosa en mi nombre, ¡y yo la haré!” (Juan 14:14, NTV)*

Loading

Compartilhe:

Adicionar um Comentário

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *