Temperamento de hipopótamo

Hipopótamos. Proverbios 29:11

Hace unas semanas, vi un documental sobre los hipopótamos traídos por Pablo Escobar para la “Hacienda Nápoles”, en los años 80. Para quien no recuerda la historia, Escobar tenía un zoológico privado en una de sus fincas. Entre los diversos animales, había avestruces, rinocerontes, elefantes, camellos, cebras, jirafas e hipopótamos.

Con la muerte del traficante y la incautación de sus bienes, la gran mayoría de los animales terminaron en zoológicos o se reintegraron a su hábitat natural. Los hipopótamos, sin embargo, permanecieron en el país en un área donde son atendidos y alimentados por la Agencia Ambiental de Colombia. El problema es que los que antes eran 4 hipopótamos, hoy en día son más de 70 y podrían llegar a miles hasta el año 2050, lo que causaría cambios importantes en la fauna y flora local.

Pero lo que más me llamó la atención en el documental fue conocer algunas particularidades del hipopótamo. Este herbívoro es un animal extremadamente territorial con un temperamento difícil. Es decir, se irrita muy fácilmente, cada vez que alguien ingresa a su territorio, y por esta razón, a pesar de su apariencia dócil, es un animal extremadamente peligroso y asesino. Es por eso que en el planeta hay más muertes de humanos por hipopótamos que por leones, tigres, elefantes o cualquier otro animal. En resumen, el hipopótamo es un “asesino malgeniado”.

Al ver este documental, me preguntaba cuántas veces yo mismo tengo el temperamento del hipopótamo. Cuantas veces, yo me irrito o me molesto, cuando alguien invade mi espacio o cuando las cosas no salen como me gustaría. Y viéndolo a la luz de la Biblia, encuentro lo que dice en Proverbios 12:16: “El necio muestra en seguida su enojo, pero el prudente pasa por alto el insulto” y en Proverbios 29:11 dice que “el necio da rienda suelta a su ira, pero el sabio sabe dominarla “.

No quiero tener el temperamento de un hipopótamo, tampoco quiero ser necio. Por eso, necesito desarrollar los frutos del Espíritu Santo en mi vida. “En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio”, Gálatas 5: 22-23.

¿Y cuánto a ti?

Oración: Señor, quiero controlar mi temperamento, por eso invito al Espíritu Santo a morar en mí y traer paz, paciencia, amabilidad, humildad y domino proprio. Amén!

Versículo base: “El necio da rienda suelta a su ira, pero el sabio sabe dominarla.” (NVI) Provérbios 29:11

Loading

Compartilhe:

Adicionar um Comentário

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *