¿En qué mesa estás sentado?

Una mesa llena de personas a su alrededor

Son muchas las bodas a las que asistimos (y que aún iremos) mi esposa y yo en 2022. Quizás sea el efecto pospandemia, pero lo cierto es que no pocas parejas han decidido dar este paso tan importante en sus vidas y nos han invitado a celebrarlo junto a ellos (y eso nos alegra mucho). Algo interesante que ocurre en la mayoría de ellos es que, cuando llegas a la recepción, tu mesa ya está determinada. Por lo tanto, siempre existe la “curiosidad” sobre quiénes serán las personas que estarán allí contigo en la misma mesa. Finalmente, queremos pasar un rato agradable y obviamente, la buena compañía es importante para lograr este objetivo.

Y si bien en una boda donde estás invitado, no puedes elegir a las personas que se sientan a tu mesa, la Biblia nos habla de la importancia de seleccionar muy bien la mesa en la que nos sentamos. Así comienza el mayor libro de la Biblia, los Salmos, diciendo en el Salmo 1, versículo 1: “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado” Sería mejor entonces abandonar una fiesta de bodas, que reírse con los que se burlan de Dios? Yo pensaría que sí.

Pero, ¿por qué, en la Biblia, es tan importante elegir bien a las personas que se sientan a nuestra mesa? Porque somos influenciados por los hábitos de las personas con las que interactuamos. “El que anda con sabios, sabio será; Mas el que se junta con necios será quebrantado.”, dice Proverbios 13:20. Y sentarse en una mesa es muy diferente a encontrarse con alguien en el pasillo de la oficina o en la fila del supermercado. Sentarse a la mesa es compartir, pactuar, intercambiar ideas y confraternizar. Sentarse a la mesa con alguien es construir intimidad y fortalecer las relaciones.

Que tú y yo seamos más selectivos en cuanto a las mesas que elegimos para sentarnos.

Oración: Señor, quiero ser más selectivo en las mesas en las que elijo sentarme. ¡Amén!

Versículo base: Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado; Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. (NVI) Salmos 1:1-2

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