Verdadera amistad

Ocurrió recientemente en México. Carlos Gurrola, un hombre trabajador, fue hospitalizado en situación de riesgo, después de una supuesta “broma” de sus compañeros de trabajo. Ellos cambiaron el contenido de su botella de bebida por desengrasante. Carlos ingirió el líquido y pasó 19 días hospitalizado, hasta que no resistió y falleció. Las investigaciones también revelaron que era víctima constante de bullying y humillaciones: le robaban la comida, le escondían el celular, dañaban su bicicleta y lo agredían verbalmente.
Llama la atención cómo llamamos “amigos” a personas que, en realidad, nos hieren y destruyen. La Biblia nos enseña que la verdadera amistad no se caracteriza por burlas, sino por amor, respeto y apoyo mutuo: “El amigo siempre es leal, y un hermano nace para ayudar en tiempo de necesidad.” (Proverbios 17:17 – NTV). Un verdadero amigo no destruye, edifica. No humilla, anima. No pone en riesgo, protege. Esta es la amistad que el Señor desea que cultivemos. Y Jesús es el mayor ejemplo de ello: “No hay un amor más grande que el dar la vida por los amigos.” (Juan 15:13 – NTV).
En tiempos en los que el término “amistad” muchas veces se banaliza, necesitamos recordar que los verdaderos amigos son regalos de Dios: personas que caminan con nosotros en fe, complicidad y cuidado. La amistad es una extensión del amor divino en nuestra vida.
Que podamos ser amigos que reflejen el carácter de Cristo: leales, sinceros, compasivos y dispuestos a dar la vida, si es necesario, por aquellos a quienes amamos.
Oración: Señor, ayúdame a ser un verdadero amigo, alguien que ama, edifica y protege. Que mi vida sea un reflejo de tu amor, y que sepa reconocer y valorar a los amigos que has puesto en mi camino. Amén.
Versículo clave: “El amigo siempre es leal, y un hermano nace para ayudar en tiempo de necesidad.” (Proverbios 17:17 – NTV).
![]()





Quer receber devocionais diarias no seu celular?