“Nadie va a morir por mí”

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El 2 de febrero murió de cáncer una de las más importantes periodistas brasileñas, Glória Maria. Estuve viendo una entrevista que ella le dio a un programa llamado “Roda Viva”, donde la entrevistada está en el centro de un círculo y responde preguntas de varios periodistas. Y al ser consultada sobre cómo vive con la “opinión de los demás”, dijo: “Me voy a morir. Nadie va a morir por mí. Quien me juzgue hoy, no va a estar en el ataúd en mi lugar. ¿Qué quieres que haga?” ¿Qué viva según la opinión de la gente? ¡No hay manera! Voy a vivir a mi modo“.

Gloria María tenía razón en no dar importancia a las opiniones de los demás. Nadie debería determinar su vida y sus propias elecciones basándose en lo que otros dirán o pensarán. Y también es cierto que nadie entre sus amigos o familiares moriría en su lugar. Cuando ella murió, realmente nadie se puso en su lugar, en el ataúd.

Sin embargo, hace 2000 años, alguien murió en su lugar. Ese alguien fue Jesucristo, quien dio su vida en una cruz, para que tú, yo y Gloria María tuvieramos acceso a la salvación. No sé si Gloria María reconoció o no el sacrificio que Cristo hizo por ella. Y no estoy aquí para juzgar eso. Pero sé que Cristo lo hizo, murió en su lugar y ella tuvo 73 años aquí en esta tierra para reconocer este sacrificio. Ojalá lo haya hecho.

Para Glória Maria, se acabó el tiempo. Pero tú y yo todavía estamos aqui.
¿Has reconocido que Cristo murió por ti?

Oración: Señor, hoy reconozco que Cristo murió por mí y por lo tanto, tengo acceso a la salvación. Entonces decido aceptar a Jesús como mi Señor y Salvador. Amén.

Versículo base: Porque yo les entregué en primer lugar lo mismo que recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras. (NBA2005) 1 Corintios 15:3-4

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