Ignorar no anula la verdad

Aconteció en California, Estados Unidos, durante los incendios forestales entre 2025 y 2026. Un hombre decidió ignorar las órdenes de evacuación emitidas por las autoridades mientras las llamas se acercaban rápidamente a su propiedad. Incluso frente a alertas claras sobre el riesgo extremo, optó por permanecer en el lugar con la intención de proteger su casa y sus bienes. El fuego avanzó de forma intensa e impredecible, consumiendo la región en poco tiempo. Días después, cuando los equipos de rescate lograron acceder al área, encontraron el cuerpo del hombre entre los restos de la propiedad completamente destruida por el incendio.
Esta historia revela una verdad espiritual profunda: ignorar las advertencias puede costar la vida. No solo en el plano físico, sino principalmente en el espiritual. Así como aquel hombre tuvo acceso a avisos claros y aun así eligió quedarse, el mundo hoy tiene acceso a la verdad de Dios, pero decide ignorarla.
La Palabra de Dios ha sido anunciada en todo el mundo. El evangelio no está oculto. Por el contrario, está accesible, traducido, predicado y compartido. Aun así, muchos eligen vivir como si el juicio no fuera real. Jesús ya había advertido sobre esto al decir: “Cuando el Hijo del Hombre regrese, será como en los días de Noé.” (Lucas 17:26, NTV). En la época de Noé, había una advertencia visible construyéndose ante los ojos de todos — el arca —, pero las personas siguieron con sus vidas normalmente, ignorando lo que estaba por venir.
El problema no es la falta de información, sino la resistencia del corazón humano. La Biblia declara: “Mi pueblo es destruido por falta de conocimiento.” (Oseas 4:6, NTV). Y ese “no conocer” no es ausencia de acceso, sino rechazo deliberado de la verdad. Es elegir permanecer donde es cómodo, incluso cuando Dios está diciendo: “Sal, hay peligro”.
Además, existe un engaño común: creer que todavía hay tiempo, que se puede decidir después. Pero la realidad es que el avance del “fuego” — símbolo del juicio y de las consecuencias del pecado — es rápido e inesperado. “Pues ustedes saben muy bien que el día del Señor llegará inesperadamente, como un ladrón en la noche.” (1 Tesalonicenses 5:2, NTV). No hay forma de negociar con el tiempo cuando Dios ya ha dado la advertencia.
Aquel hombre intentó proteger sus bienes, pero perdió la vida. Jesús también advirtió: “Si tratas de aferrarte a la vida, la perderás; pero si entregas tu vida por mi causa, la salvarás.” (Lucas 9:24, NTV). Muchos hoy están tomando la misma decisión: priorizando lo material e ignorando lo eterno.
El mensaje es directo: Dios ya habló. La advertencia fue dada. Ignorar no anula la verdad — solo aumenta el riesgo.
Oração: Señor, abre mis ojos para que no ignore Tu voz. Dame un corazón sensible a Tu Palabra y valor para obedecer, incluso cuando sea difícil. No quiero vivir engañado ni posponer decisiones que son urgentes. Ayúdame a escoger la vida, la verdad y Tu camino. En el nombre de Jesús, amén.
Versiculo del dia: “Busquen al Señor mientras puedan encontrarlo; llámenlo ahora, mientras está cerca.” (Isaías 55:6, NTV)*
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