El día de hoy

Estoy agradecido por el ayer que ya pasó, por la semana que quedó atrás, por los meses y años que he vivido. Cada experiencia, cada lágrima y cada alegría formaron parte del cuidado de Dios sobre mí. La Palabra dice: “Por la misericordia del Señor no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad” (Lamentaciones 3:22–23, RVR1960). Si he llegado hasta aquí, ha sido porque Él me sostuvo.
También tengo esperanza en el mañana. Confío en que Dios ya está allí. Él sigue siendo el mismo, fiel y presente. Como afirma la Escritura: “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos” (Hebreos 13:8, RVR1960). El futuro no me pertenece, pero le pertenece a Dios, y eso me da descanso.
Pero la gran verdad es que, delante de mí, solo tengo una cosa: el hoy. No puedo actuar ayer. No puedo vivir mañana. El único día en el que puedo obedecer, perdonar, amar, decidir, comenzar de nuevo y servir a Dios se llama hoy. La Biblia nos advierte: “No te jactes del día de mañana; porque no sabes qué dará de sí el día” (Proverbios 27:1, RVR1960).
¿Cuántas veces postergamos decisiones espirituales, pedidos de perdón o actos de fe, como si tuviéramos dominio sobre el tiempo? Sin embargo, Dios nos llama a la urgencia de la obediencia: “Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones” (Hebreos 3:15, RVR1960). El cielo habla en tiempo presente.
El ayer debe producir gratitud. El mañana debe generar esperanza. Pero el hoy exige acción. Es en el hoy donde elegimos confiar, amar y vivir de una manera que glorifique a Dios.
Que no desperdicie el único día que realmente puedo tocar: este día que Dios ha puesto delante de mí.
Oración: Señor, ayúdame a vivir el hoy con sabiduría. Que sea agradecido por el pasado, confiado en el futuro, pero fiel y obediente en el presente. Enséñame a aprovechar cada oportunidad que Tú pones delante de mí. Amén.
Versículo del día: “Este es el día que hizo el Señor; nos gozaremos y alegraremos en él” (Salmos 118:24, RVR1960).
![]()





Quer receber devocionais diarias no seu celular?