¿De quién es la vaca?

Un maestro meditaba junto a sus discípulos, cuando de repente, unos hombres se acercaron a insultarle. El maestro no hizo nada. En respuesta, sólo cerró los ojos y esperó, sin moverse, a que aquellos hombres terminaran de insultarlo. Los discípulos se enojaron y le reprocharon:
– “Maestro, no deberías permitir que le insulten de esa forma sin decir nada. ¿Por qué lo has tolerado?”
El maestro los miró y les preguntó:
– “Si tengo una vaca y te la ofrezco como regalo, pero tú no la aceptas, ¿a quién pertenece la vaca?”
Uno de los discípulos dijo:
– “Si yo no la acepto, entonces sería tuya.”
– “Ocurre de igual manera con las ofensas y agravios. Es tu decisión si las aceptas o no.”

La palabra de Dios nos enseña que “el insensato se enoja con facilidad, pero el inteligente pasa por alto los insultos”. Eso está en Proverbios 12, versículo 16. Además, también nos dice que “ser paciente es muestra de mucha inteligencia; ser impaciente es muestra de gran estupidez”, Proverbios 14, versículo 29.

Cuál ha sido tu actitud ante las ofensas? Has sido sabio o contestas con estupidez?

Oración: Señor, enséñame a ser sabio ante las ofensas. Quita de mi cualquier necesidad de contestar un insulto. Amén.

Versículo base: “El insensato se enoja con facilidad, pero el inteligente pasa por alto los insultos”. (PDT) Proverbios 12: 16

Este devocional fue escrito por Edimer Rodriguez, idealizador de la Fundación Gotas de Alegría

Loading

Compartilhe:

Adicionar um Comentário

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *