Es tiempo de cambio

Hoy me estoy mudando de apartamento. Quienes ya han pasado por esa experiencia saben bien lo que significa: encontrar cosas que estaban perdidas, deshacerse de trastos acumulados a lo largo de los años, reorganizar ambientes, desmontar y armar muebles, empacar todo. No es solo agotador, también es revelador.
En nuestra vida espiritual ocurre algo parecido. Hay momentos en que Dios nos llama a una “mudanza” interior, un tiempo de desapego, reorganización y redescubrimientos. “Deshagámonos de todo peso que nos impida correr, especialmente del pecado que tan fácilmente nos hace tropezar. Y corramos con perseverancia la carrera que Dios nos ha puesto por delante” (Hebreos 12:1, NTV). Así como en una mudanza, necesitamos dejar atrás aquello que solo ocupa espacio: pecados, resentimientos, heridas y hábitos que no edifican.
También somos llamados a reorganizar nuestras prioridades, poniendo al Señor en el centro del “nuevo ambiente” de nuestra vida. Y en medio de esa limpieza, podemos reencontrar dones y sueños que estaban olvidados, pero que Dios quiere usar otra vez.
Finalmente, ¿qué está en mi corazón en este día de mudanza? Que, así como una mudanza limpia y reorganiza una casa, Dios quiere limpiar y reorganizar nuestra vida para que Él sea el centro.
Oración: Señor, gracias porque tu Espíritu me invita a dejar atrás lo que no edifica. Ayúdame a soltar todo lo que pesa, a reorganizar mi vida y a vivir contigo en el centro de todo. Amén.
Versículo clave: “Deshagámonos de todo peso que nos impida correr, especialmente del pecado que tan fácilmente nos hace tropezar. Y corramos con perseverancia la carrera que Dios nos ha puesto por delante.” (Hebreos 12:1, NTV)
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Bernardo: primero que todo felicitaciones por tus bodas de porcelana junto a tu esposita Paola. Que Dios los continué bendiciendo rica y abundantemente en todas las áreas de sus vidas y que sigan siendo felices mediante el amor, el respeto, el dialogo, la tolerancia y la comprensión que reinan en tu lindo hogar.
En segundo lugar, que el trasteo ó mudanza sea exitoso y les resulte muy bien. Hace unos 9 meses viví esa experiencia luego de 39 años de vivir en el mismo sitio y es algo agotador y por momentos estresante, pero sirve para todo lo que comentas en el devocional de hoy. Que les vaya muy bien en la nueva morada y que continúen siendo felices en compañía de sus hijos. Un fuerte abrazo Bernie.