Es mejor que no hagas votos, a que hagas votos y no los cumplas

Se dice que cierto hombre estaba en una fiesta de Año Nuevo. Allí decidió hacer uno de esos propósitos de Año Nuevo que pocas veces se cumplen. El dice:
– “Mi propósito de año nuevo es no comer dulces ni postres durante todo un año”.

Lo que ese hombre no sabía era que, poco después de la medianoche, habría una rica mesa de dulces y postres para los invitados.

Cuando vio la mesa llena de dulces, no lo podía creer. Pero estaba decidido a cumplir su promesa. Después de 30 minutos, comenzó a escuchar comentarios de los demás invitados sobre lo espectaculares que estaban los dulces y los postres. Su promesa luego se vino abajo, después de 40 minutos de resistencia. Y comió tantos dulces que estuvo a punto de enfermarse.

Cuando alguien le preguntó acerca de su promesa, simplemente respondió.
– “Prometí un año entero sin comer dulces. Pero no dije qué año sería…”

Somos buenos para prometer, y luego poner excusas para no cumplir. Pero esa no debe ser la actitud de un cristiano.

Salomón, el hombre más sabio que jamás haya existido, mucho antes de que Jesús viniera al mundo, escribió sobre promesas incumplidas. Citaré 3 cosas que dijo en el texto de Eclesiastés, capítulo 5:

  • No te des prisa en hablar, ni se apresure tu corazón a proferir palabra delante de Dios” – Es normal hacer promesas innecesarias para después, no cumplirlas. Más vale callar que prometer algo que no se cumplirá.
  • “Cuando haces un voto a Dios, no tardes en cumplirlo, porque Él no se deleita en los necios” – Salomón nos dice que es cosa de necios hacer promesas y luego no cumplirlas. Y a Dios le gusta la sabiduría y no las actitudes necias.
  • “Es mejor que no hagas votos, a que hagas votos y no los cumplas” – No necesitamos y no debemos andar haciendo promesas, especialmente aquellas que sabemos que serán difíciles de cumplir.

Aproximadamente 1000 años después, Jesús validó las palabras de Salomón, diciendo: “Pero Yo les digo: no juren de ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es el estrado de Sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey. Ni jurarás por tu cabeza, porque no puedes hacer blanco o negro ni un solo cabello. Antes bien, sea el hablar de ustedes: “Sí, sí” o “No, no”; porque lo que es más de esto, procede del mal.” (Mateo 5:34-37)

Lo que Jesús y Salomón nos enseñan es que tu “sí, entregaré el trabajo el viernes”, sea verdaderamente “sí”. Sin juramentos y sin falsas promesas o engaños.

Es mejor que no hagas votos, a que hagas votos y no los cumplas – Devocional Diario

Oración: Señor, quiero ser alguien de palabra, que no promete nada a la ligera, sino que cumple todo lo que se compromete. Amén.

Versículo base: No te des prisa en hablar, Ni se apresure tu corazón a proferir palabra delante de Dios. Porque Dios está en el cielo y tú en la tierra; Por tanto sean pocas tus palabras. Porque los sueños vienen de la mucha tarea, Y la voz del necio de las muchas palabras. Cuando haces un voto a Dios, no tardes en cumplirlo, porque Él no se deleita en los necios. El voto que haces, cúmplelo. Es mejor que no hagas votos, a que hagas votos y no los cumplas. (NBA2005) Eclesiastés 5:2-5

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