Atentos a la ruta

Ocurrió sobre el Océano Pacífico, durante un vuelo entre San Francisco y Sídney. Un Boeing 777 que realizaba la ruta transoceánica presentó pérdida de presión y de aceite en uno de sus motores cuando ya estaba aproximadamente a mitad del trayecto. Por precaución, los pilotos apagaron el motor y desviaron la aeronave para un aterrizaje de emergencia en Honolulu. Como el vuelo era nocturno y la mayoría de los pasajeros dormía, la tripulación decidió inicialmente no anunciar de inmediato el problema para evitar pánico, ya que el avión puede volar con seguridad con un solo motor. Sin embargo, un pasajero que estaba despierto y seguía el mapa del vuelo en la pantalla individual notó el cambio inesperado de ruta y preguntó a una azafata. Ante la situación, los pilotos se vieron obligados a informar a los pasajeros sobre el desvío y el motivo del aterrizaje preventivo, que finalmente se realizó con seguridad.

Esta historia trae una lección interesante para la vida espiritual. Mientras la mayoría de los pasajeros dormía, solo uno estaba atento al mapa. Fue él quien percibió que la aeronave había cambiado de rumbo.

Algo semejante puede ocurrir en nuestra vida. Muchas veces seguimos nuestra rutina, ocupados con tantas cosas, y dejamos de observar si todavía estamos en el camino correcto. Pequeños cambios de dirección pueden ocurrir casi sin que lo notemos.

Por eso el cristiano necesita un mapa confiable. Y ese mapa es la Palabra de Dios. La Biblia declara: “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.” (Salmos 119:105, RVR1960).

Cuando estamos atentos a la Palabra, podemos percibir cuando algo comienza a desviarnos del camino que Dios desea para nosotros. A veces el desvío ocurre por decisiones equivocadas, influencias, prioridades cambiadas o simplemente por las distracciones de la vida.

Por eso la Escritura también nos llama a la vigilancia: “Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios.” (Efesios 5:15, RVR1960).

El cristiano no vive espiritualmente distraído. Observa su caminar, examina su corazón y verifica constantemente si todavía está en la ruta que Dios ha trazado.

Así como aquel pasajero notó el cambio de rumbo porque estaba mirando el mapa, nosotros también debemos mantener los ojos en la Palabra para percibir cuando algo necesita ser corregido.

Oración: Señor, ayúdame a permanecer atento a la dirección de mi vida. Que tu Palabra sea siempre el mapa que guía mis pasos. Dame discernimiento para percibir cuando me estoy desviando y valentía para corregir el rumbo. Amén.

Versículo del día: “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.” (Salmos 119:105, RVR1960).

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