El primer paso

Ocurrió en un momento decisivo de la historia de Israel. Después de años en el desierto, de promesas esperadas y de un duelo reciente por la muerte de Moisés, el pueblo finalmente estaba frente a la Tierra Prometida. Entre ellos y el nuevo comienzo había un obstáculo imposible: el río Jordán, desbordado en su nivel máximo. No había puentes, no había atajos, no había plan B. Solo una palabra de Dios y una decisión que tomar.
El Señor dio una orden que contrariaba toda lógica humana: los sacerdotes debían entrar primero en el río, llevando el arca del pacto (Josué 3:8 y 13). Las aguas no se abrirían antes. El milagro vendría después del paso de fe, no antes. Solo cuando sus pies tocaron el Jordán fue que las aguas dejaron de correr y el camino se abrió.
Esta historia nos enseña algo profundo sobre los nuevos comienzos. Muchas veces queremos que Dios lo resuelva todo primero para entonces obedecer. Queremos seguridad antes que fe. Pero Dios nos llama a confiar incluso cuando el escenario todavía parece desfavorable. El Jordán representa los miedos, las incertidumbres y las preguntas sin respuesta que surgen cuando inicia un nuevo ciclo.
Al comenzar un nuevo tiempo, Dios no promete ausencia de ríos, sino que garantiza Su presencia en medio de ellos. El mismo Dios que sostuvo en el desierto es el Dios que abre camino en lo imposible. El año puede comenzar con desafíos, pero también comienza con la fidelidad de Aquel que va delante.
Comenzar no es tener todo claro. Comenzar es dar el primer paso confiando plenamente en quien hizo la promesa.
Oración: Señor, frente a los nuevos desafíos que tengo por delante, elijo confiar en Ti. Dame fe para obedecer incluso cuando aún no veo el camino abierto. Que no quede paralizado por el miedo, sino que avance seguro de que Tú vas delante de mí. En el nombre de Jesús, amén.
Versículo del día: “Ahora bien, apenas los sacerdotes que llevaban el arca llegaron al Jordán y sus pies tocaron el agua en la orilla… el agua que descendía de las partes altas dejó de fluir.” (Josué 3:15–16 – NVI)
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