Cambia la justicia por gracia

La gracia es favor inmerecido.
Es solamente por la gracia que somos salvos de la muerte y del infierno. Nada de lo que yo haga puede hacerme digno de la salvación, porque la salvación no es por obras. Si fuera posible ganar el favor de Dios con nuestros méritos, entonces la muerte de Cristo habría sido en vano.
Pero aun conociendo la gracia, a veces olvidamos que no es solo algo que recibimos — es algo que debemos ofrecer.
Dios no nos llamó a buscar nuestra propia justicia, sino a confiar en la suya. La venganza, el ajuste de cuentas, el “tiene que pagar por lo que hizo”… nada de eso nos corresponde. La Palabra nos dice:
“No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor.” — Romanos 12:19 (RVR1960)
Cambia la justicia por gracia. Deja la justicia en manos de Dios. La gracia no ignora el error, pero lo cubre con perdón. No fuiste salvo porque lo merecías — fuiste salvo porque Dios quiso alcanzarte. Y ahora, Él te invita a hacer lo mismo con los demás.
La gracia me alcanzó. La gracia me sostiene. Y la gracia es lo que debo ofrecer — incluso cuando todo dentro de mí clama por justicia. Porque lo que transforma el mundo no es el rigor de la ley, sino el poder de la gracia: “Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.” — Juan 1:17 (RVR1960)
Oración: Señor, gracias por tu gracia que me alcanzó. Enséñame a ofrecer la misma gracia a los demás, aun cuando sienta que he sido tratado injustamente. Líbrame de la necesidad de demostrar que tengo la razón y ayúdame a descansar en tu justo juicio. En el nombre de Jesús, amén.
Versículo clave: “La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros.” — 2 Corintios 13:14 (RVR1960)
![]()





Quer receber devocionais diarias no seu celular?