Todo padre lleva a su hijo en brazos en cada decisión que toma

Ocurrió en São Paulo, Brasil, en febrero de 2014. Un profesor de inglés, en medio de una crisis familiar, agredió a su esposa y, en un acto desesperado, se lanzó desde el piso 13 abrazado a su hijo de apenas seis años. Las últimas palabras del niño fueron un pedido afligido: “¡No, papá! ¡No, papá!”.
Al pensar en esta tragedia, comprendí esta verdad: todo padre lleva a su hijo en brazos en cada decisión que toma. Cuando un hombre elige el camino de la bebida, el adulterio, el juego o los negocios deshonestos, de alguna forma está saltando con sus hijos en brazos. Sus elecciones no afectan solo a su propia vida, sino que marcan profundamente la vida de su familia.
La Biblia declara: “Los justos caminan con integridad; benditos son los hijos que siguen sus pasos” (Proverbios 20:7 – NTV). Un padre íntegro deja como herencia no solo bienes materiales, sino seguridad, amor y ejemplo de fe. Así como las decisiones egoístas destruyen, las elecciones sabias y llenas de temor a Dios construyen hogares sólidos y llenan de alegría a los hijos.
Ser padre es guiar con amor, dar ejemplo, transmitir fe y valores. Es cargar a los hijos en brazos de manera segura, protegiéndolos con decisiones responsables.
Si te has equivocado, aún hay esperanza: Dios puede restaurar tu vida y tu familia. Pide perdón, cambia tu rumbo, abraza a tus hijos con actitudes que reflejen amor y compromiso.
Oración: Señor, dame sabiduría para comprender el peso de mis decisiones. Que mis hijos encuentren en mí no un riesgo, sino un refugio seguro. Ayúdame a vivir con integridad y a ser ejemplo de fe y amor dentro de mi casa. Amén.
Versículo clave: “Los justos caminan con integridad; benditos son los hijos que siguen sus pasos.” (Proverbios 20:7 – NTV)
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