Cuando lo poco es todo

En 2023, la historia de un agricultor de Kenia me llamó mucho la atención. Su aldea sufría de sequía, y él no tenía dinero, ni poder político, ni grandes recursos para hacer algo relevante por su pueblo. Pero sí tenía sus propias piernas. Entonces decidió correr cargando galones de agua. Un gesto simple, incluso extraño, pero que llamó la atención del mundo. Y a partir de ese acto nació una gran movilización, y pozos y agua limpia llegaron a la comunidad.
Al conocer esta historia, me puse a pensar en cuántas veces nos paralizamos creyendo que necesitamos mucho para actuar. Pero, en realidad, cuando voy a la Palabra de Dios, encuentro al Señor obrando con poco:
- Moisés tenía solamente un bastón, y Dios lo usó para liberar a su pueblo (Éxodo 4:2)
- Un muchacho tenía solo cinco panes y dos pescados, y Dios lo usó para alimentar a una multitud (Juan 6:9)
- Una viuda tenía un poco de aceite, pero fue suficiente para vivir durante mucho tiempo (2 Reyes 4:2)
En cada una de estas historias, Dios hizo algo extraordinario con muy poco. Esto me recuerda que el problema nunca fue el tamaño o la cantidad del recurso, sino la disposición de poner lo poco que tenemos en sus manos.
Hoy te invito a preguntarte:
- ¿Cuál es el “poco” que está en mis manos hoy?
- ¿Será que estoy esperando condiciones ideales para actuar, mientras podría comenzar ya con lo que tengo?
- ¿Estoy dispuesto a dar mi paso sencillo y confiar en que Dios lo hará crecer?
Oración: Señor, pongo delante de ti lo poco que tengo: mis fuerzas, mis habilidades, mi vida. Sé que, en tus manos, lo poco se transforma en mucho. Úsame como quieras y haz de mi pequeño paso el inicio de algo mayor. Amén.
Versículo base: “Lo que den es bien recibido si lo dan con entusiasmo, y den según lo que tienen, no según lo que no tienen.” — 2 Corintios 8:12 (NTV)
![]()





Quer receber devocionais diarias no seu celular?