El día de rendir cuentas

En noviembre de 1985, la policía estadounidense preparó una “trampa” para capturar a hombres fugitivos de la justicia. Para ello, enviaron 3.000 invitaciones falsas a la última dirección registrada de cada fugitivo, con la promesa de que recibirían entradas para el partido de los Washington Redskins contra los Cincinnati Bengals, además de un brunch previo al partido, y a participar en un sorteo para toda la temporada e incluso un viaje para ver el Super Bowl.

Así, el 15 de diciembre, unas 167 personas respondieron positivamente, se presentaron en el lugar y fueron arrestadas en el falso evento, completamente montado por las autoridades.

Puedo imaginar la reacción de aquellos hombres, que creían estar viviendo un gran día, pero que ahora se encontraban ante las autoridades, teniendo que responder por sus actos. Y entonces recuerdo que a mí me pasará lo mismo. Algún día, quizá salga de mi casa pensando que será un gran día, pero puede que sea el día en que me presente ante el Padre, dando cuenta de todo lo que he hecho aquí en esta tierra.

Romanos 14:12 dice que “cada uno de nosotros tendrá que responder por sí mismo ante Dios”. En Eclesiastés 12:14, el sabio también afirma que “Dios nos juzgará por cada cosa que hagamos, incluso lo que hayamos hecho en secreto, sea bueno o sea malo”. Y de igual manera, 2 Corintios 5:10 nos asegura que “todos tendremos que estar delante de Cristo para ser juzgados. Cada uno de nosotros recibirá lo que merezca por lo bueno o lo malo que haya hecho mientras estaba en este cuerpo terrenal”. Incluso daremos cuenta de nuestras palabras, según Mateo 12:36: “Les digo lo siguiente: el día del juicio, tendrán que dar cuenta de toda palabra inútil que hayan dicho”. Podría citar muchos otros pasajes de la palabra de Dios que revelan esta verdad, ignorada por tantas personas: un buen día, sin previo aviso, tendrás que presentarte ante el Padre, dando cuenta de lo que has hecho.

¿Estás preparado para ese día? ¿Y si ese día fuera hoy?

Oración: Señor, quiero estar preparado para el día en que comparezca ante Cristo para rendir cuentas de cómo he elegido vivir. Revélame tu voluntad cada día, para que pueda vivir como a ti te agrada. Amén.

Versículo base: Pues todos tendremos que estar delante de Cristo para ser juzgados. Cada uno de nosotros recibirá lo que merezca por lo bueno o lo malo que haya hecho mientras estaba en este cuerpo terrenal.. (NTLH) 2 Corintios 5: 10

Loading

Compartilhe:

Adicionar um Comentário

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *