Sus caminos no son los míos

Cuando pensamos en victoria, generalmente la imaginamos como un premio puesto en nuestras manos, pero pocas veces pensamos en el camino hasta llegar a ella. La Biblia nos muestra que, muchas veces, cuando Dios desea levantarnos, no nos da directamente la posición o la bendición, sino que nos pone delante de una adversidad que, al vencerla, nos transforma y nos conduce a su propósito.
- Cuando Dios quiso hacer de David un rey, no le entregó una corona. Le envió un gigante llamado Goliat (1 Samuel 17).
- Cuando Dios quiso preparar a José para ser gobernador de Egipto, no le dio un diploma ni un título. Permitió que fuera vendido como esclavo, humillado y condenado injustamente (Génesis 37; 39).
- Cuando Dios quiso exaltar a Daniel como hombre de influencia, no le entregó una multitud de seguidores, sino que lo puso frente a enemigos que lo lanzaron al foso de los leones (Daniel 6).
¿Y por qué sucede esto? El mismo Señor nos responde en su Palabra: “Porque mis pensamientos no son los de ustedes, ni sus caminos son los míos —afirma el Señor—. Mis caminos y mis pensamientos son más altos que los de ustedes; más altos que los cielos sobre la tierra.” (Isaías 55:8-9, NVI)
Dios usa las batallas, los desiertos y hasta los fosos para moldear nuestro carácter y prepararnos para lo que ya está escrito en su plan. Lo que parece obstáculo, en realidad, es el escenario donde Él manifiesta su gloria. Si hay gigantes, es porque quiere mostrarnos que la victoria no viene de la espada ni de la lanza, sino de Él. Si hay injusticia, es porque nos está conduciendo a un lugar más alto. Si hay fosos, es porque quiere demostrar que tiene poder para cerrar la boca de los leones.
Oración: Señor, ayúdame a ver las adversidades no como el fin, sino como parte de tu proceso. Dame fe para confiar en que tus caminos son perfectos, aunque diferentes de los míos. Que persevere hasta ver tu propósito cumplido en mi vida. Amén.
Versículo clave: “Porque mis pensamientos no son los de ustedes, ni sus caminos son los míos —afirma el Señor—. Mis caminos y mis pensamientos son más altos que los de ustedes; más altos que los cielos sobre la tierra.” (Isaías 55:8-9, NVI)
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Sobre o Autor
Bernardo Reinke
Bernardo Reinke es brasileño, cristiano, miembro de la Iglesia Cuadrangular Carismática, en Ibague, Colombia. Nació y creció en un hogar cristiano, y comparte diariamente sus experiencias con Dios a través de devocionales simples, directas y prácticas.


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