Cuando todo te vaya bien, ora para agradecer. Y cuando todo te vaya mal, también.

Cuando todo te vaya bien, ora para agradecer. Y cuando todo te vaya mal, también. Este pensamiento nos invita a mantener un corazón agradecido con Dios, sin condicionar nuestra oración a las circunstancias. La Palabra nos exhorta a orar sin cesar...

Quer receber devocionais diarias no seu celular?